Fernando Aramburu escribió Patria y fue su gran éxito. Pero, años atrás, había escrito otra de sus joyas literarias: Los peces de la amargura.

 

Reconozco que me siento orgullosa de haber descubierto a este pedazo de escritor mucho antes de que se lanzara el exitazo de ventas ‘Patria’.

 

De Fernando Aramburu ya había leído tres libros: ‘Los peces de la amargura’, ‘Los años lentos’ y ‘Viaje con Clara por Alemania’.

 

Y cuando llegó hasta mí el boca-oreja de PATRIA, gracias a una entrevista que escuché en Onda Cero, ese mismo día no dudé en hacerme con la novela de este escritor guipuzcoano de la que todo el mundo que la había leído hablaba tan bien. Y, como era previsible, lo devoré en una semana.

 

Admiro la forma de contar de Aramburu.

Llana, directa, sencilla.

 

A veces me parece como que estoy escuchando a sus personajes. Inevitablemente, su prosa, me lleva a pensar en cómo hablan, porque parece que hablan.

 

Esa fantástica lengua con esos giros tan del norte, tan vascos.

 

En todas sus novelas me ha ocurrido. Me han transportado a esa preciosa tierra golpeada durante tantos años por la banda terrorista ETA.

 

Quizás mi interés por esta temática se debe no solo a que he leído mucho sobre ello ,sino a que he tenido oportunidad de entrevistar a personas que, de primera mano, han vivido el zarpazo del terrorismo etarra: Irene Villa, María San Gil, Gorka Landaburu, Teo Uriarte.

 

Cada cual con sus pensamientos y sus ideas. Cada cual con su perdón o su rencor. Pero todos con una realidad común en torno a una tierra herida.

 

LOS PECES DE LA AMARGURA, UNA PEQUEÑA JOYA

 

Descubrí a Aramburu en 2008 gracias a ‘Los Peces de la Amargura’. En concreto, gracias a un artículo que publicó sobre esta novela Arturo Pérez Reverte en su sección ‘Patente de corso’ en XL Semanal. Él lo describía como «Prosa seca y cortada, casi documental».

 

O unas páginas (242 en concreto) en las que todo cabe: «motivos y sinrazones, verdugos y víctimas». Pérez Reverte también decía que no era amigo de recomendar novelas, pero que por primera vez lo iba a hacer con una de un tipo al que no conocía personalmente y del que pocos detalles conocía salvo que se trataba de un vasco que emigró a Alemania. ¡Menudo visionario!

 

Tres veces me he leído este fantástico libro de cuentos sobre la realidad del País Vasco, que guardo en un cajón como uno de mis preciados tesoros en papel. Creo que lo he recomendado a un montón de gente y lo he debido de regalar una decena de veces. Todo el mundo me ha agradecido ese descubrimiento. Bueno, todo el mundo quizás es exagerar. Pero sí casi todo. Un antiguo compañero de profesión, a quien yo tenía mucha estima, me dijo que sin duda le marcó que una vez le hablara de Aramburu, pues gracias a él, como yo, descubrió al gran escritor que es. Y siempre me recordará por eso. Me lo dijo muchos años después de dejar de trabajar juntos. Y eso que aún no había salido a la luz ‘Patria’. Se acordaría de mí. Seguro.

 

EL VALIENTE QUE SE ATREVIÓ A CONTAR LA REALIDAD DE EUSKADI

 

Casi todo el mundo que guste de buena literatura en los tiempos que corren se ha leído ‘Patria’. Bueno, que guste de buena literatura y que tenga un mínimo interés en la historia del País Vasco durante los últimos 40 años.

 

Pero no sé si hay tanta gente que a partir de esta magistral obra de arte ha seguido interesada en este fantástico autor que por fin se ha atrevido a narrar públicamente lo que tantos han callado durante tantos años.

 

Solo puedo terminar este post deseando que Aramburu vuelva a parir una novela del calado de ‘Patria’ o ‘Los Peces de la Amargura’. Y espero que la presión editorial no le haga bajar la calidad. Pues él siempre fue un gran escritor. Admirable. Mucho antes de ‘Patria’.

 

Gracias, Aramburu.